Nos volvemos a encontrar, después de un justo tiempo de vacaciones, y lo hacemos preparando la celebración de la fiesta del titular de nuestra parroquia, el Santo Ángel Custodio, y poniendo bajo su intercesión protectora las actividades de nuestra comunidad para este nuevo curso.
La Parroquia tiene como tarea alimentar y sostener la fe de sus miembros y ayudarles a profundizar en el conocimiento vivencia de los valores cristianos. La vida de fe necesita el apoyo fundamental de una buena formación cristiana y es muy frecuente comprobar que, en la mayoría de los cristianos, hay un déficit en su formación lo cual repercute negativamente en su fe.
Con el fin de ofrecer unos conceptos fundamentales el Instituto de Ciencias Religiosas del Arzobispado abrirá este año, en nuestra parroquia, una sede para la formación de todos los feligreses que lo deseen, de forma especial para los agentes de pastoral, porque hoy es una necesidad absolutamente indispensable si queremos ser eficaces en la vivencia y transmisión de los valores evangélicos.
El cristiano necesita la formación continua y permanente porque, además de vivir su fe, ha de saber dar razón y testimonio de ella.
Necesita dar solidez a su fe y la formación le dará un conocimiento más profundo del evangelio. La doctrina de la Iglesia le ayudará a aplicar las verdades evangélicas a las situaciones actuales para que la solución a los problemas que plantea la vida sea evangélica.
Pero la formación debe ir acompañada por la oración, que es un elemento esencial para la vida espiritual.
Jesús se retiraba, con frecuencia, a orar, a estar a solas son el Padre y de allí sacaba su fuerza.
Así también el cristiano sabe que su fuerza es el Señor y que su vida de fe será fecunda si está apoyado y sostenido por la oración.
En la oración se nos manifiesta Dios con toda su riqueza y aprendemos a escuchar a Dios, a conocer su voluntad y a amarla.
Por eso, conscientes de la importancia de la oración, vamos a iniciar un “taller de oración” que, semanalmente, nos irá introduciendo en las actitudes de Jesús demás… preguntándonos en cada paso ¿Qué haría Jesús en mi lugar?
Tanto una buena formación, como el espíritu de oración, deben de desembocar en la celebración de la fe que profesamos, en la celebración de la Eucaristía, que es la oración más perfecta en la que la Iglesia actualiza la Muerte y Resurrección del Señor, hasta que vuelva.
La Eucaristía es el alimento para los caminantes. Es la fuerza para los cansados del camino de la vida. Es el sostén de los débiles y es el vigor de los fuertes. Sin la Eucaristía semanal el cristiano no es nada.
Hemos de revitalizar la eucaristía dominical con nuestra participación activa y consciente, hemos de arrinconar, hemos de destacar los tiempos fuertes y hemos de dar a la Eucaristía, según las palabras de Juan Pablo II “todo el relieve que se merece y poniendo todo esmero sin infravalorar ninguna de sus dimensiones o exigencias… No hay peligro de exagerar en la consideración de este Misterio, porque en este sacramento admirable se resume todo el misterio de nuestra salvación”.
Con estos sentimientos y con estos compromisos damos comienzo a esta nueva etapa de nuestra comunidad parroquial del Santo Ángel Custodio.
Miguel Díaz Valle, Cura Párroco
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